POEMA A LA ABUELA

Ahora duermes un alto sueño
Ajena ya a todo lo que te rodea.

Voces...
Pequeñas voces te llaman
Desde la lejanía.

Una madre perdida en el horizonte
Y a su lado,
Una joven de blusa a la marinera calla
Asombrada por la vida que florece.

Luego...
Vendrán los hijos
Como un huracán en la memoria
Para desatar tus manos.
Pues la vida tiene también
sus pequeñas recompensas:
Una mesa para tantos,
Una lora consentida y virulenta.
El aroma de unos granos de café:
Nietos y biznietos
Jugando con tus manos
La sonrisa cómplice
Refugio de múltiple agonía.
Todos tienen
Algo que decirte
Abuela:

Porque fuiste como el cedro
Que refresca con su sombra
A aquellos que le buscan.

Mas ahora DUERMES
Para ir tras los naranjos en flor,
Aquellos que dejaste olvidados por el camino.

"Es hora de regresar
A la fuente sempiterna
Que me vio nacer
para bendecir mis pasos".

Y es hora de contemplar el rostro
De aquel ángel
Que dirá tu nombre
Para llevarte hasta el Altísimo.

Pues regresas a la Tierra
!Madre! !Abuela!
Y de algún modo,
Vivirás por siempre entre nosotros.
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Margarita Mendez, Blanca Mendez y 6 personas más
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